Lorea, marcando el rumbo.

CLIENTE: Yurrita CATEGORÍA: BRANDING, PACKAGING

Yurrita Group es una empresa familiar fundada en 1867 y dedicada a la producción y venta de pescados en escabeche y en salazón. Tras cinco generaciones y con más 150 años de historia es la conservera más antigua del País Vasco y una de las empresas agroalimentarias más antiguas de España en activo.

Bajo la marca Lorea ofrece una amplia gama de productos, siendo la Anchoa del Cantábrico y el Bonito del Norte los más destacados. El portfolio se completa con otras variedades como el Atún Claro, los Pasteles de Pescado y una gama de especialidades como los Chipirones, Sardinillas, Mejillones y Berberechos de las Rías Gallegas.

La gama Lorea se caracteriza por ser muy extensa y ofrecer distintas formas de presentación y formatos para cubrir las distintas necesidades de cada consumidor. Los productos Lorea se trabajan con la mejor materia prima del mar Cantábrico, siguiendo una forma de elaboración artesana, cuidada y muy mimada.

Lorea, marcando el rumbo.

El desafío.

Lorea se encontraba ante la necesidad de realizar una revisión completa de su gama de productos con el objetivo de transmitir al consumidor una imagen renovada y actual. Al mismo tiempo, el proyecto debería permitir ordenar y unificar las diferentes rutas creativas con las que las diferentes líneas de producto habían sido resueltas a lo largo del tiempo.

Tras las primeras reuniones preliminares y de definición del proyecto, el reto se tornó aún más ambicioso al incorporar en el mismo la necesidad de revisar la propia marca Lorea, elemento central del packaging de todos sus productos.

La nueva marca.

La anterior marca no mostraba la capacidad comunicativa necesaria para contribuir a los objetivos definidos de renovación y actualización. Se apostó por una nueva propuesta que resulta en un estilo mucho más moderno y cercano al consumidor. Se prescinde del empleo de las mayúsculas y se incorporan detalles que ofrecen un mayor dinamismo y que, al mismo tiempo, son capaces de conectar con la tradición marinera de la empresa desde su fundación en el siglo XIX.

La traslación al packaging de una gama tan amplia es un proceso que ha de abordarse con perspectiva puesto que el esquema comunicativo ha de ser válido para albergar diferentes variedades de producto, condimentaciones y formatos.

La nueva linea comunicativa creada apuesta por incorporar como elemento central del envase una banda en la que branding, especie y condimentación se disponen de forma jerarquizada, mientras que el color del resto del pack contribuye a la segmentación por condimentación. La riqueza y el mimo en el tratamiento de las ilustraciones, textos y pictogramas del conjunto contribuyen a transmitir al llegar a las manos del consumidor una sensación artesana y exclusiva.

Lorea, marcando el rumbo.